miércoles, 11 de noviembre de 2015

ABDUCCIÓN

Trabajadores precarios y explotados reventando huelgas y defendiendo con sus discursos los intereses de la patronal son un clásico de la alienación cotidiana de los oprimidos sumisos. se me ocurren situaciones análogas y ¿posibles?


  • ¿gays y lesbianas sosteniendo que la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo es discriminatoria para las parejas heterosexuales?
  • ¿cuidadorxs de personas dependientes pidiendo la retirada de la ley de dependencia por discriminatoria con las personas no cuidadoras o no dependientes?
  • ¿personas con diversidad funcional exigiendo la eliminación de medidas de acción positiva por "inconstitucionales"?
  • ¿hombres y mujeres afro sosteniendo que el racismo no existe y que la lucha anti-racista es extremista y discriminatoria para los blancos?
  • ¿personas migrantes defendiendo la ley de extranjería y llamando "ilegales" a las personas sin papeles?
  • ¿migrantes manifestándose a favor de los centros de internamiento de extranjeros?
  • ¿minorías étnicas reclamando la presencia protagonista en las acciones antirracistas de blancos y blancas liderándoles?
  • ¿afroamericanos y sudafricanos negros sosteniendo la necesidad de mantener las leyes de segregación racial y apartheid porque niegan que exista una supremacía blanca y califican esos discursos de radicales?


Demasiado incoherente y demencial, no?

Pues sí, hay mujeres que defienden la retirada de la ley de violencia de género que intenta proteger a las condenadas a muerte;
hay mujeres que se preocupan más por no ofender a los machotes que por defender los derechos de sus hermanas violentadas, incluso después de 8 asesinatos en una samana y casi 90 en un año, solo en España;


Hay mujeres que ven violencia en el feminismo pero no en el machismo cotidiano, hipersensibles al discurso argumentado pero tolerantes con el humor machirulo o las discriminaciones cotidianas; 

hay mujeres que consideran extremista la lucha por los derechos humanos de las mujeres y niegan la violencia estructural, económica, educativa, simbólica, física y sexual cotidiana contra las mujeres, mientras ejercen su derecho al voto, al divorcio, a tener pasaporte propio, a conducir, a tener la guardia y custodia de sus hijos, a trabajar, a estudiar en la universidad y a la vez sostener "Yo no soy feminista", "yo no necesito el feminismo".

Existen y se llaman ESQUIROLAS. Existen y yo demando que renuncien a sus derechos adquiridos con la lucha de las mujeres a las que desprecian con su colaboracionismo machirulo.Porque esa mierda, también es violencia.


                                       sin las gafas violetas, las hay que andan 
                                                      buscando el patriarcado por el suelo, 
                                                             cuando lo llevan al cuello

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