lunes, 30 de noviembre de 2015

A LO MEJOR PREFERIRÍAIS QUE CALLASE

"Me gusta cuando callas,
porque estás como ausente"


A lo mejor preferiríais que callase
para no oír vuestras propias voces
porque cuando alguien desnuda el alma
cada vez
obliga a otros a mirar la suya
aunque no quieran
aunque se disfracen…

Y es que, ciertamente, tiene su peligro:
la verdad no viene nunca en soledad
la verdad llama a más verdad,
solo que no siempre se dice en voz alta.
A veces solo resuena en lo privado de nuestras mentes
en lo más escondido de nuestras psiques
y desde esos rincones en los que queremos 
relegar nuestras sombras
éstas se van deslizando hacia fuera, 
en un sururro a veces
o en ruidosa cacerolada 
porque solo quieren ser descubiertas,
vistas,
escuchadas,
atendidas, 
iluminadas,
para así poder dejar de ser sombras
 y ser Luz.

Pero igual que a veces la luz hiere a los ojos
y nos cubrimos con lentes oscuras
de la misma forma la verdad nos daña
-o eso creemos-
y elaboramos capuchas, y máscaras,
y disfraces
y más sombras sobre las sombras
hasta olvidar quienes somos,
o sobre qué estamos paradxs.

A lo mejor preferiríais mi silencio
para no tener que mirarme a los ojos
para no tener que asentir y decir:
entiendo,
o decir:
yo también, 
porque eso sería como admitir 
que también sois frágiles,
que no sois invulnerables, indestructibles,
de acero inoxidable.
que tal vez sois también supervivientes, 
o víctimas, 
o culpables.
y entonces tendríais que parar un momento,
tomar aire,

y llorar.
y rabiar. 
y tomar decisiones.
y actuar en consecuencia.

Pero no, ya no, 
desagámonos del miedo, 
de todos los miedos:
 de llorar,
de rabiar,
de tomar aire,
de ser frágiles
de afrontar la propia fortaleza,
de iluminar rincones oscuros,
porque aireando, tirando lo viejo y abriendo ventanas
es como se hace limpieza en las viejas casas llenas de polvo,
y además,
después de eso solo queda seguir caminando…

pero mucho, mucho más libres.



No hay comentarios:

Publicar un comentario