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lunes, 16 de noviembre de 2015

EMMA GOLDMAN: Anarquía y y la cuestión sexual (1896)


"Fuese la ley lo suficientemente misericordiosa como para concederles libertad, cada detalle de su vida privada debe ser llevada a la luz. La mujer es condenada por la opinión pública y su vida completa es arruinada. El temor a esta desgracia con frecuencia le hace colapsar bajo el gran peso de la vida de casada sin atreverse a introducir una sola protesta contra el indignante sistema que la ha destrozado a ella y a tantas de sus hermanas.

Los ricos lo aguantan para evitar el escándalo — los pobres por el bien de sus hijos y el temor a la opinión pública. Sus vidas son una larga seguidilla de hipocresía y engaño.

Todas las uniones no naturales que no son santificadas por el amor, son prostitución, ya sea sancionadas por la Iglesia y la sociedad o no. Tales uniones no pueden tener más que una influencia degradante tanto en la moral como en la salud de la sociedad.

El sistema que obliga a las mujeres a vender su femineidad e independencia al mejor postor es una rama del mismo vil sistema que le da a unos pocos el derecho a vivir de la riqueza producida por su prójimo, el 99 por ciento de los cuales debe esforzarse y trabajar como esclavo temprano y tarde por apenas lo suficiente para mantener unidos alma y cuerpo, mientras los frutos de su trabajo son absorbidos por unos cuantos vampiros ociosos que se rodean de todo el lujo que la riqueza pueda comprar.

La humanidad debe hacerse consciente de su fuerza y sus capacidades, debe ser libre de comenzar una nueva vida, una mejor y más noble vida.

La prostitución nunca será suprimida por los medios empleados por el Rev. Dr. Parkhurst y otros reformistas. Existirá mientras exista el sistema que la engendra.


Un sistema que garantice a cada miembro, hombre, mujer, o niño, los frutos totales de su labor y un derecho perfectamente igual a disfrutar los dones de la naturaleza y a alcanzar el más alto conocimiento — la mujer será auto-suficiente e independiente. Su salud ya no será aplastada por el esfuerzo y la esclavitud sin fin, ya no será víctima del hombre, y el hombre ya no poseerá pasiones y vicios nada saludables y antinaturales."

martes, 27 de enero de 2015

AMOR, MATRIMONIO, UNIÓN LIBRE



"El matrimonio y el amor no tienen nada en común; están tan
lejos entre sí como los dos polos y son, incluso, antagónicos. El
matrimonio es ante todo un acuerdo económico, un seguro que
sólo se diferencia de los seguros de vida corrientes en que es
más vinculante y más riguroso. Los beneficios que se obtienen
de él son insignificantes en comparación con lo que hay que
pagar por ellos. Cuando se suscribe una póliza de seguros, se
paga en dinero y se tiene siempre la libertad de interrumpir los
pagos. En cambio, si la prima de una mujer es un marido, tiene
que pagar por él con su nombre, su vida privada, el respeto
hacia sí misma y su propia vida “hasta que la muerte los separe”.
¿Amor libre? ¿Acaso el amor puede ser otra cosa más que
libre? El hombre ha comprado cerebros, pero todos los millones
del mundo no han logrado comprar el amor. El hombre ha
sometido los cuerpos, pero todo el poder de la tierra no ha sido
capaz de someter al amor.
En realidad, en nuestro actual estado de pigmeos, el amor
es algo desconocido para la mayoría de la gente. No se le comprende,
se lo esquiva y muy raras veces arraiga; y cuando lo
hace, pronto se marchita y muere. Su fibra delicada no puede
soportar la tensión y los esfuerzos del vivir cotidiano. Su alma
es demasiado compleja para ajustarse a la viscosa textura de
nuestra trama social.
Algún día, los hombres y las mujeres se elevarán y alcanzarán
la cumbre de las montañas; se encontrarán grandes, fuertes
y libres. Si en el mundo tiene que existir alguna vez la verdadera
compañía y la unidad, el padre será el amor y no el
matrimonio."

EMMA GOLDMAN


"Para nosotros el amor es una pasión que engendra en sí misma tragedias.
Estas tragedias no se traducirían en actos violentos
y brutales, ciertamente, si el hombre tuviese el sentimiento
de respeto a la libertad ajena, si tuviese bastante imperio sobre
sí mismo para comprender que no se remedia un mal con otro
mayor, y si la opinión pública no fuese, como hoy, tan indulgente
para los crímenes pasionales; pero las tragedias no serían
por ello menos dolorosas."

MALATESTA


DEL LIBRO "EL AMOR LIBRE, EROS Y ANARQUÍA"