lunes, 30 de noviembre de 2015

A LO MEJOR PREFERIRÍAIS QUE CALLASE

"Me gusta cuando callas,
porque estás como ausente"


A lo mejor preferiríais que callase
para no oír vuestras propias voces
porque cuando alguien desnuda el alma
cada vez
obliga a otros a mirar la suya
aunque no quieran
aunque se disfracen…

Y es que, ciertamente, tiene su peligro:
la verdad no viene nunca en soledad
la verdad llama a más verdad,
solo que no siempre se dice en voz alta.
A veces solo resuena en lo privado de nuestras mentes
en lo más escondido de nuestras psiques
y desde esos rincones en los que queremos 
relegar nuestras sombras
éstas se van deslizando hacia fuera, 
en un sururro a veces
o en ruidosa cacerolada 
porque solo quieren ser descubiertas,
vistas,
escuchadas,
atendidas, 
iluminadas,
para así poder dejar de ser sombras
 y ser Luz.

Pero igual que a veces la luz hiere a los ojos
y nos cubrimos con lentes oscuras
de la misma forma la verdad nos daña
-o eso creemos-
y elaboramos capuchas, y máscaras,
y disfraces
y más sombras sobre las sombras
hasta olvidar quienes somos,
o sobre qué estamos paradxs.

A lo mejor preferiríais mi silencio
para no tener que mirarme a los ojos
para no tener que asentir y decir:
entiendo,
o decir:
yo también, 
porque eso sería como admitir 
que también sois frágiles,
que no sois invulnerables, indestructibles,
de acero inoxidable.
que tal vez sois también supervivientes, 
o víctimas, 
o culpables.
y entonces tendríais que parar un momento,
tomar aire,

y llorar.
y rabiar. 
y tomar decisiones.
y actuar en consecuencia.

Pero no, ya no, 
desagámonos del miedo, 
de todos los miedos:
 de llorar,
de rabiar,
de tomar aire,
de ser frágiles
de afrontar la propia fortaleza,
de iluminar rincones oscuros,
porque aireando, tirando lo viejo y abriendo ventanas
es como se hace limpieza en las viejas casas llenas de polvo,
y además,
después de eso solo queda seguir caminando…

pero mucho, mucho más libres.



DECÁLOGO DE LA MUJER PERFECTA (SEGÚN EL PATRIARCADO)

Recupero algo que escribí hace ya 8 años. agrego imágenes del ayer y el hoy, para ver la gran evolución del modelo de mujer perfecta para el perfecto machirulo. 




  1. Amaré a mi hombre más que a mí misma y renunciaré a todo por amor verdadero. El amor verdadero es incondicional, amar significa renuncia, y el perseguir metas propias, egoísmo o irresponsabilidad.

  2. Estaré delgada (una talla 38 como máximo) por encima de todas las cosas. Pasaré hambre o me sentiré culpable cuando no lo hago. Odiaré mi cuerpo si no se ajusta al de una ninfa de quince años.

  3. No envejeceré nunca, y si lo hago, me operaré para estar (nunca ser) siempre perfecta

  4. Me depilaré regularmente las piernas, las axilas, el bigoyr y la línea del bikini con cera caliente, las cejas con pinzas. o mejor, una depilación definitiva con láser de cuerpo entero, como volver a los 11 años; me gastaré un pastón en cremas antiarrugas, hidratantes, nutritivas, exfoliantes, reafirmantes y anticelulíticos, y en base de maquillaje, maquillaje, anti-ojeras, colorete, sombra de ojos, rimmel, pintalabios, perfiladores de ojos, y de labios y demás utensilios propios de mi sexo. Visitaré regularmente la peluquería o me teñiré en casa para ajustarme al presupuesto familiar.

  5. Valoraré el vello del hombre como muestra de su virilidad y sus michelines como parte de su encanto, sus canas son muestra de madurez y su calvicie, entrañable.

  6. Cuidaré de mis hijos y de mi casa en mayor medida que mi hombre porque solo una mujer que pare sabe lo que es ser madre… ellos son distintos. pero fuera de casa trabajaré tanto como él, para no ser una mantenida. nosotras podemos con todo. 

  7. Una mujer liberada es aquella que es capaz de trabajar fuera a pleno rendimiento, lleva la casa de forma diligente, es una madre cariñosa y atenta y siempre está como un pincel de arregladita. Dormir, es prescindible. El ocio, innecesario.

  8. Mi sexualidad no existe, no tengo deseos, solo me excita mi marido, y soy sumamente pasiva ---------------o bien (esto depende del tipo de hombre que dicte la norma):Me encanta el sexo invasivo, centrado en el coito y la penetración, me gusta el aquí te pillo aquí te mato, mi sexualidad se basa en la adoración y admiración por el pene, me encanta la felación (yo a mi pareja, claro), y que terminen en mi cara, si mi pareja así lo estima. La sexualiad del porno es mi modelo. No existe el clítoris, si mi marido no lo encuentra.

  9. La convivencia con mi hombre consiste en negociar, transigir… no entrar en conflicto, porque las mujeres somos muy perseguidoras, y eso, está muy mal. Jamás sacaré los pies del tiesto, más vale maña que fuerza…

  10. Las mujeres no nos asociamos, cuando nos juntamos nos convertimos en arpías. Aisladas y calladitas estamos más guapas. Dos mujeres juntas son akelarre...

.                                                  ...de ayer a hoy... ¡cuánto ha cambiado!

domingo, 29 de noviembre de 2015

LA PERSPECTIVA DE GÉNERO SEGÚN MARCELA LAGARDE (I). EXTRACTOS.

"El análisis de género es la síntesis entre la teoría de género y la llamada perspectiva de género derivada de la concepción feminista del mundo y de la vida. Esta perspectiva se estructura a partir de la ética y conduce a una filosofía posthumanista, por su crítica de la concepción androcéntrica de humanidad que dejó fuera a la mitad del género humano: a las mujeres. Y, a pesar de existir en el mundo patriarcal, las mujeres han sido realmente
existentes. Es notable que el humanismo no las haya advertido. La perspectiva de género tiene como uno de sus fines contribuir a la construcción subjetiva y social de una nueva configuración a partir de la resignificación de la historia, la sociedad, la cultura y la política desde las mujeres y con las mujeres.
(...)



Desde un análisis antropológico de la cultura es importante reconocer que todas las culturas elaboran cosmovisiones sobre los géneros y, en ese sentido, cada sociedad, cada pueblo, cada grupo y todas las personas, tienen una particular concepción de género, basada en la de su propia cultura. Su fuerza radica en que es parte de su visión del mundo, de su historia y sus tradiciones nacionales, populares, comunitarias, generacionales y familiares.(...)Como es evidente, la cosmovisión de género es desde luego parte estructurante y contenido de la autoidentidad de cada uno.(...) Es importante identificar las diversas cosmovisiones de género que coexisten en cada sociedad, cada comunidad y cada persona.



Esta perspectiva de género analiza las posibilidades vitales de las mujeres y los hombres; el sentido de sus vidas, sus expectativas y oportunidades, las complejas y diversas relaciones sociales que se dan entre ambos géneros, así como los conflictos institucionales y cotidianos que deben enfrentar a las maneras en que lo hacen.
(...) 



¿Es posible que las relaciones entre los géneros marcadas por el dominio y la opresión, y las formas de ser mujer y ser hombre en las condiciones patriarcales favorezcan el desarrollo social, la realización de los derechos humanos y el mejoramiento de la calidad de vida?
(...)
El análisis de género feminista es detractor del orden patriarcal, contiene de manera explícita una crítica a los aspectos nocivos, destructivos, opresivos y enajenantes que se
producen por la organización social basada en la desigualdad, la injusticia y la jerarquización política de las personas basada en el género.
(...)



Las mujeres han compartido sus descubrimientos, comparado y sistematizado su experiencia y poco a poco han tejido consensos a las alternativas. En este ir y venir, en este fluir comunicativo de las mujeres, ellas se han globalizado, han aprovechado los canales formales e informales creados para intercomunicar a otros sujetos e intercambiar otros bienes, y se han colocado en espacios primordiales para impulsar la causa de las mujeres y
hacerla una causa social, de mujeres y hombres, de organizaciones y organismos, de Estados y de instituciones internacionales.
(...) 

Con las limitaciones evidentes originadas en las carencias y dificultades de las mujeres, la falta de recursos suficientes, la incomprensión y la hostilidad sistemática que han debido enfrentar, nunca antes ellas habían vivido una experiencia de identidad y política tan abarcadora que incluye a mujeres de todo el mundo y de todas las condiciones sociales, que contara con recursos de producción, difusión y puesta en práctica de alternativas concretas.
(...)



En el sentido patriarcal de la vida de las mujeres deben vivir de espaldas a ellas mismas, como serespara-los-otros. La perspectiva de género expresa las aspiraciones de las mujeres y sus acciones para salir de la enajenación para actuar cada una como un ser-para-sí y, al hacerlo, enfrentar la opresión, mejorar sus condiciones de vida, ocuparse de sí misma y convertirse por esa vía en protagonista de su vida.Las mujeres se proponen conformar a su género como un sujeto social y político (...)


HACIA LA UTOPÍA, PASO A PASO CONSTRUYENDO JUSTICIA SOCIAL (BREVE NOTA II JORNADAS UAM)




Interesantes las II Jornadas de la UAM sobre Igualdad de Géneros (estos encuentros son siempre inspiradores, como poco) sobre las cuales publico una breve nota con mis impresiones. 


Durante la segunda mesa, profesionales del ámbito social compartían experiencias de intervención en violencia de género; participaron Pilar Barriuso (Agente de Igualdad de la Comunidad de Madrid), Jesús de la Concepción (Trabajador Social, experto en Género y Salud), Lierni Munduate (trabajadora en una Unidad Móvil de atención jurídica y social a mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual y prostitución, de la Comisión de Investigación del Maltrato a las Mujeres) y María José Jiménez (Presidenta de la Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad, actualmente número uno de Podemos por las listas salmantinas; junto a su compañera Alba). 




Por razones de espacio me es imposible reproducir aquí todo lo que las compañeras compartieron sobre estas experiencias tan enriquecedoras, así que me limitaré a tratar de expresar en un par de párrafos mis sensaciones y el revolotear de palabras clave que durante la mesa trataban de formar en mi cabeza una idea articulada; rescato para ello un par de de palabras/ideas-fuerza de cada intervención.



Pilar habló de falta de voluntad y de constancia en la voluntad de unos y otros agentes sociales y educativos para trabajar desde una perspectiva de género; Lierni, de la necesidad de escuchar y comprender las realidades sobre las que trabajamos para mejorar nuestra intervención; Jesús habló de privilegios y del curro personal que cada cual ha de hacer sobre sí mismx, y que repercutirá en nuestro trabajo; Mª José habló de prejuicios y estereotipos sobre la comunidad gitana que suman opresiones a las de género en el caso de las mujeres gitanas






Me parece que entre todos lograron definir los ingredientes necesarios para todo curro social (sea profesional o desde el activismo) no colonizador ni paternalista, y por tanto realmente respetuoso y transformador: VOLUNTAD Y COMPROMISO, ESCUCHA Y APERTURA, CONCIENCIA Y TRABAJO SOBRE LOS PROPIOS PRIVILEGIOS, DEPURACIÓN DE ESTEREOTIPOS, ABOLICIÓN DE TODA TUTELA SOBRE LOS PROTAGONISTAS DE SU PROPIA EMANCIPACIÓN. 



Una reflexión personal: A veces el miedo a caer en colonialismos culturales  o la culpa cuando creemos haberlo hecho, nos inmovilizan en la actuación. A veces el prejuicio del "colonizado" que nos limita el acceso a su mundo por prevención ante su idea del presunto colonizador, cierra posibles acciones conjuntas y de aprendizaje mutuo. Por encima de las diferencias y miedos confío en la capacidad de establecer alianzas. Alianzas que estén también por encima de lo concreto de las agendas propias de cada colectivo, para sumar fuerzas en pro de lo que María Jesús nombró como "buscar la utopía".



Dos frases, para terminar.



Yo también camino (de ahí mi nick) en busca de esa Utopía, la Justicia Social de la que hablaban las compañeras de Gitanas Feministas, y me quedo con la confianza en que nuestros avances, por más que sean contestados por la reacción de los defensores del status quo, son permanentes e imparables a largo plazo.



Yo también suscribo las palabras de Jesús, cuando definió claramente el lugar que se ha de tomar en todo momento ante el conflicto entre posiciones antagónicas de justicia/injusticia: "No se trata de mediar, se trata de posicionarse".


Son tiempos en los que es urgente tener voluntad, constancia, escucha, respeto y posicionamiento comprometido para caminar, desde todos los ámbitos de transformación social,  en alianzas potentes en dirección a esa Utopía de la Justicia Social, continuando con los pasos dados por quienes nos antecedieron, y legando los logros a los que nos siguen y continúan, hasta la victoria, siempre


jueves, 26 de noviembre de 2015

25N: UN PAR DE ANÉCDOTAS




Ayer tuvo lugar el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres y en muchos lugares del mundo salimos a marchar exigiendo medidas efectivas para afrontar las violencias machistas. En Madrid fuimos numerosas, pero como siempre, mujeres en un 90%: se ve que la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres aún les resulta a los perpetradores (por acción, connivencia u omisión) un tema que no va con ellos, jodida paradoja. 


Me cuenta una compañera que estuvo en una mesa de sensibilización en Sol, que muchos hombres se acercaban con la cantinela de siempre ¿y qué pasa con la violencia hacia los hombres? (machicryers everywhere). No me voy a extender en explicar lo que ya deberían saber (o ya saben, pero son cansinos; en una guerra de desgaste que no comenzamos nosotras), las feministas ya estamos cansadas de hacer pedagogía para oídos sordos y estamos en modo ahorro de energía con machitrolls reincidentes y reiterativos, así que nos basta con responder con memes y letreritos sencillitos, para que no digan que no entienden, como este:



La reactividad de los machos que ven sus privilegios hacer aguas va en aumento cada día (ladran, luego cabalgamos) y a nosotras nos toca hacer un ejercicio de resistencia constante porque hasta entre los compañeros "de izquierdas" nos topamos con hostilidades más o menos directas, mansplanings en toda regla y esparramachismos a tutiplén.

Entre las últimas sobradas de los machiplastas destaco dos, por significativas. El viernes pasado, en una presentación de un libro sobre Alejandra Kolontai (que aprovecho para promocionar, ha sido editado por Horas y Horas, y al cuidado de Ana de Miguel)  después de hablar las tres protagonistas del evento, se nos dio la palabra.

Espacio de mujeres, mesa de mujeres, público femenino: ¿adivinan quien pidió la palabra en primer lugar?


¡Efectivamente! un machote que nos quiso explicar el mundo (porque claro, las mujeres somos tontas y no entendemos de política, y las de la mesa que tienen un largo recorrido militante y conocimientos de teoría política potentes tampoco saben nada si no lo explica un tío 30 años más joven y verde con sus topicazos) y ahí se esparció el muchacho y se marcó una machicharla hasta que una compañerera le cortó. y qué bien le cortó, con su bebé en brazos y su firmeza en la voz. Esa es autoridad de la bonita, lo otro solo es esparramachismo del que ya aburre tela. Y no se cansan, oiga.



Y anoche, durante la concentración en Sol tras la marcha, mientras las compañeras de la batukada tocaban para cerrar el acto, un tipo como un armario se fue abriendo paso desde el final hasta el principio, colocándose frente a todas y justo delante de mi hijo, quien dejó de bailar (y de ver a las compañeras que tocaban, con un tío de 1,80 insertando su culo delante de su carilla perpleja, por su santo privilegio y falta de el más mínimo tacto o educación) y me miró desconcertado. Osea, que en una marcha mayoritariamente compuesta por mujeres, en un acto contra las violencias machistas, un maromo tiene los cojonazos de adelantarse a todas, taparnos con su espalda y con la poca vergüenza de colocarse justo delante de un niño de diez años, dejándole cero visibilidad y el mínimo espacio. Porque sí, porque le sale del falocéntrico miembro.

                            

La sangre se me encendió (¿qué estaba aprendiendo mi hijo si la cosa quedaba así?) y le cogí del brazo, diciéndole que no, que ni de coña, que allí estaba el niño, que se apartara y se pusiese en otro lado. El tipo seguía bailando y yo seguí tirando de su brazo y empujándole el hombro, sin hostilidad pero sin ceder, y nos señalé a todas diciéndole "Aquí ni de coña, chaval".

Y se tuvo que pirar. Miles de mujeres le rodeábamos, sus huevazos de homo erectus pesaban más (o eso creía él) que nuestro derecho a disfrutar de aquel espacio en paz, pero se tuvo que pirar. Y lo más jodido es que yo no las tenía todas conmigo; ni siquiera allí, entre mis compañeras, estaba segura de que el mamarracho no se pondría violento, de tan sobradete como estaba y tan borracho como iba. Y así es TODO, y lo cuento como anécdota, sabiendo que no lo es. Porque no es anecdótico que ni siquiera en nuestros propios espacios estemos a gusto, ni tampoco seguras. Tienen el mundo entero ocupado y no les basta, les agrede cada milímetro que tomamos para nosotras mismas y lo invaden con su asquerosa machirulez haciendo ostentación de violento poder patriarcal, a sabiendas de lo que hacen o por simple inercia, simplemente porque pueden, y porque es lo que han hecho siempre.  Pero nosotras no daremos ni un paso atrás.



Las exigencias de ayer fueron claras: prevención, coeducación, recursos de protección, el fin de los recortes y de la feminización de la pobreza que se ha agudizado con la reforma laboral y la "crisis" económica y el compromiso de los medios de comunicación para informar adecuadamente sobre las violencias machistas. Que el terrorismo machista sea cuestión de Estado.


Podéis leer el manifiesto completo, con todas las exigencias, aquí: https://asambleafeministaunitaria.wordpress.com/2015/11/25/25-n-dia-internacional-por-la-eliminacion-de-las-violencias-contra-las-mujeres-2015/


Seguiremos adelante, juntas, resistiendo y avanzando, hasta que todo esto que es el pan nuestro de cada día, empiecen a ser, efectivamente, meras anécdotas aisladas, por fin. No nos queda otra, y a ellos, los violentos, tampoco, porque esto es lo que hay y no hay vuelta atrás: Ni una mujer menos, ni una asesinada más.







lunes, 16 de noviembre de 2015

EMMA GOLDMAN: Anarquía y y la cuestión sexual (1896)


"Fuese la ley lo suficientemente misericordiosa como para concederles libertad, cada detalle de su vida privada debe ser llevada a la luz. La mujer es condenada por la opinión pública y su vida completa es arruinada. El temor a esta desgracia con frecuencia le hace colapsar bajo el gran peso de la vida de casada sin atreverse a introducir una sola protesta contra el indignante sistema que la ha destrozado a ella y a tantas de sus hermanas.

Los ricos lo aguantan para evitar el escándalo — los pobres por el bien de sus hijos y el temor a la opinión pública. Sus vidas son una larga seguidilla de hipocresía y engaño.

Todas las uniones no naturales que no son santificadas por el amor, son prostitución, ya sea sancionadas por la Iglesia y la sociedad o no. Tales uniones no pueden tener más que una influencia degradante tanto en la moral como en la salud de la sociedad.

El sistema que obliga a las mujeres a vender su femineidad e independencia al mejor postor es una rama del mismo vil sistema que le da a unos pocos el derecho a vivir de la riqueza producida por su prójimo, el 99 por ciento de los cuales debe esforzarse y trabajar como esclavo temprano y tarde por apenas lo suficiente para mantener unidos alma y cuerpo, mientras los frutos de su trabajo son absorbidos por unos cuantos vampiros ociosos que se rodean de todo el lujo que la riqueza pueda comprar.

La humanidad debe hacerse consciente de su fuerza y sus capacidades, debe ser libre de comenzar una nueva vida, una mejor y más noble vida.

La prostitución nunca será suprimida por los medios empleados por el Rev. Dr. Parkhurst y otros reformistas. Existirá mientras exista el sistema que la engendra.


Un sistema que garantice a cada miembro, hombre, mujer, o niño, los frutos totales de su labor y un derecho perfectamente igual a disfrutar los dones de la naturaleza y a alcanzar el más alto conocimiento — la mujer será auto-suficiente e independiente. Su salud ya no será aplastada por el esfuerzo y la esclavitud sin fin, ya no será víctima del hombre, y el hombre ya no poseerá pasiones y vicios nada saludables y antinaturales."

miércoles, 11 de noviembre de 2015

ABDUCCIÓN

Trabajadores precarios y explotados reventando huelgas y defendiendo con sus discursos los intereses de la patronal son un clásico de la alienación cotidiana de los oprimidos sumisos. se me ocurren situaciones análogas y ¿posibles?


  • ¿gays y lesbianas sosteniendo que la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo es discriminatoria para las parejas heterosexuales?
  • ¿cuidadorxs de personas dependientes pidiendo la retirada de la ley de dependencia por discriminatoria con las personas no cuidadoras o no dependientes?
  • ¿personas con diversidad funcional exigiendo la eliminación de medidas de acción positiva por "inconstitucionales"?
  • ¿hombres y mujeres afro sosteniendo que el racismo no existe y que la lucha anti-racista es extremista y discriminatoria para los blancos?
  • ¿personas migrantes defendiendo la ley de extranjería y llamando "ilegales" a las personas sin papeles?
  • ¿migrantes manifestándose a favor de los centros de internamiento de extranjeros?
  • ¿minorías étnicas reclamando la presencia protagonista en las acciones antirracistas de blancos y blancas liderándoles?
  • ¿afroamericanos y sudafricanos negros sosteniendo la necesidad de mantener las leyes de segregación racial y apartheid porque niegan que exista una supremacía blanca y califican esos discursos de radicales?


Demasiado incoherente y demencial, no?

Pues sí, hay mujeres que defienden la retirada de la ley de violencia de género que intenta proteger a las condenadas a muerte;
hay mujeres que se preocupan más por no ofender a los machotes que por defender los derechos de sus hermanas violentadas, incluso después de 8 asesinatos en una samana y casi 90 en un año, solo en España;


Hay mujeres que ven violencia en el feminismo pero no en el machismo cotidiano, hipersensibles al discurso argumentado pero tolerantes con el humor machirulo o las discriminaciones cotidianas; 

hay mujeres que consideran extremista la lucha por los derechos humanos de las mujeres y niegan la violencia estructural, económica, educativa, simbólica, física y sexual cotidiana contra las mujeres, mientras ejercen su derecho al voto, al divorcio, a tener pasaporte propio, a conducir, a tener la guardia y custodia de sus hijos, a trabajar, a estudiar en la universidad y a la vez sostener "Yo no soy feminista", "yo no necesito el feminismo".

Existen y se llaman ESQUIROLAS. Existen y yo demando que renuncien a sus derechos adquiridos con la lucha de las mujeres a las que desprecian con su colaboracionismo machirulo.Porque esa mierda, también es violencia.


                                       sin las gafas violetas, las hay que andan 
                                                      buscando el patriarcado por el suelo, 
                                                             cuando lo llevan al cuello

martes, 10 de noviembre de 2015

Susanita fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que planchar.


Leo: "Tenemos la pretensión de ser las mejores profesionales, madres y esposas, de estar lindas y mostrarnos felices"¿En serio? ¿tenemos esa "pretensión"?  me puse a jugar con la palabra y me encajaban más otras opciones: PREtenSIÓN, preTENSIÓN.

Yo no tengo esa "pretensión" de ser la gran mujer todopoderosa que paga su súper poder con el cuerpo, la salud y la vida misma, yo estoy hasta el coño desde siempre, yo no quiero eso, yo no lo pretendo porque NO LO ESCOJO, me lo echan encima.

Lo que yo escojo, lo que yo quiero es tener tiempo para estar con mi hijo, quiero tiempo para disfrutar con él, quiero tiempo para estar a mi rollo, quiero tiempo para tocarme el higo, quiero tiempo para pintar cajas y para pintar la mona, quiero tiempo para estudiar y para leer y para tomar cañas y para follar. Y como quiero todo eso lo que hago es tener mi casa manga por hombro porque entre planchar la ropa y leer un libro no hay donde perderse. Pero aún así, aunque escoja tener la casa hecha una mierda, en todo lo demás lo que hay no son elecciones, son renuncias. Y lo son porque el señor que es biológicamente responsable de mi hijo no se responsaliza como debiera en su paternidad ejercida, y lo son porque para vivir en este mundo capitalista hay que estar produciendo económicamente abducido por una maquinaria que está muy bien pensada para robarnos el alma. Soy disidente de muchas cosas, pero de otras muchas soy una jodida víctima, como las otras millones de mujeres del mundo (porque si el marrón nos lo comemos todos, nosotras nos comemos el triple).

Dice mi amiga que a veces tiene que darse toques para no caer en ese rol. Yo le pregunto, nos pregunto: ¿te das toques de atención a ti misma, o a la voz interiorizada que te dijo que para ser "buena" tenías que petar en el intento? Y ella lo deja claro:"Petar, peté hace 3 años cuando me separé y perdí mi trabajo, pero no estaba dispuesta a seguir tragando y me planté de muchas mas cosas. Peto cada vez que tengo que hacer la casa después de llegar del trabajo, porque lo odio, por eso también esta manga por hombro... porque muchas veces me siento culpable de estar tirada en el sofá o en facebook dejando mi cabeza volar porque si tengo un objetivo debería estar trabajando para lograrlo.."
Debería...


La culpa, la culpa de las mujeres. ¿De dónde viene? ¿Quién podría pensar que está inscrita en los genes, que es algo que viene con el equipamiento de serie, como el útero o la vagina? Solo podría pensarlo alguien muy alejado de la realidad interna, del dolor del despojarnos de partes enteras de nuestra vida y nuestro ser para ocupar ese tiempo y esa energía en limpiar, maquillarnos, ir a la peluquería, depilarnos, barrer, fregar, cocinar, volver a peinarnos, planchar, hacernos la manicura, zurzir, comprarnos ropa, fregar los cacharros... ¿dónde queda todo lo demás? No, amiguitos y amiguitas, no viene de serie, la culpa nos la implantan desde niñas para que no escapemos a la jerarquía de los sexos, a la desigualdad de los géneros. Nos sentimos culpables... ¿por qué? ante quién? ¿Por atender nuestra necesidad y nuestro deseo? ¿Tenemos que estar cumpliendo con los criterios que nos marcan desde afuera y que nos dicen cómo ser buenas? 

La culpa, la vergüenza... ¿Cuántas veces hemos sentido vergüenza por no estar "correctamente" arregladas en una entrevista con la tutora del niño, o en el médico o por no estar depiladas y tener calor y, vaya, remangarnos con toda la pelambrera a la vista? 

¿Cuántas veces hemos evitado que alguna mamá del cole suba a casa porque la tenemos hecha un solar o hemos pedido perdón a las amigas por tenerla manga por hombro cuando vienen de visita? De eso si que me he curado hace tiempo, ayer mismo pasó mi vecina y se acercó a saludar a mi hijo en su habitación esquivando cojines, zapatillas y chanclas en su avanzar, y por fin me dio lo mismito lo que pudiera pensar de cómo tengo la casa un viernes por la tarde de vagueo madre-hijo.

El derecho a la pereza, el derecho a la negligencia, el derecho al descanso, el derecho a la salud. El texto que leía y  que dio pie a esta nota, venía a cuento de la salud de las mujeres, de como en todos los estudios el factor estrés y sobrecarga es determinante, hay un factor de género en la salud de unos y otras y es un factor cultural que ataca a la linea de flotación de la vida en sí, de la vida de nosotras, de las mujeres. Nos sobrecarga el patriarcado, nos sobrecarga el capitalismo, siempre los dos de la mano para jodernos a diestro y siniestro y nos queda un escaso margen para la desobediencia, así que elijo ejercerlo, hasta donde pueda. 

No puedo llegar a todo (estudios, curro, maternidad, activismo, ocio, sexualidad, vida social, obligaciones domésticas…) , ni quiero intentarlo, así que entre mi salud, y una casa presentable, escojo mi salud. Entre mis libros, los comics de mi hijo, y la plancha... pues eso, que "perdona", pero tengo la casa manga por hombro, pero es que no me da la vida y una tiene sus prioridades.  



Pd: Si decides tener la casa impoluta, tampoco te librarás del mal rollito; lo hagas como lo hagas este mundo masculino y des-cuidado lo tiene todo pensado para hacerte sentir como el culo aun cuando hagas lo que se espera de ti. Echan sobre nosotras lo doméstico y toda tarea de cuidado, pero a la vez es un trabajo que desprestigian, así que no creas que te librarás: te llamarán MARUJA. 









domingo, 8 de noviembre de 2015

VIVIR - NO DEJARSE MORIR

DIGO VIVIR


Porque vivir se ha puesto al rojo vivo. 
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.) 
Digo vivir, vivir como si nada 
hubiese de quedar de lo que escribo.

Porque escribir es viento fugitivo, 
y publicar, columna arrinconada. 
Digo vivir, vivir a pulso, airada- 
mente morir, citar desde el estribo.

Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro, 
abominando cuanto he escrito: escombro 
del hombre aquel que fui cuando callaba.

Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra 
más inmortal: aquella fiesta brava 
del vivir y el morir. Lo demás sobra.





EN EL PRINCIPIO

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.



Me llamarán, nos llamarán a todos. 

Tú, y tú, y yo, nos turnaremos,
en tornos de cristal, ante la muerte.
Y te expondrán, nos expondremos todos
a ser trizados ¡zas! por una bala.
Bien lo sabéis. Vendrán
por ti, por ti, por mí, por todos
Y también
por ti.
(Aquí
no se salva ni dios. Lo asesinaron.)
Escrito está. Tu nombre está ya listo,
temblando en un papel. Aquel que dice:
abel, abel, abel ... o yo, tú, él ...
Pero tú, Sancho Pueblo,
pronuncias anchas sílabas,
permanentes palabras que no lleva el viento...

.. porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más ... 
SANCHO. (Quijote, 11, cap. 74.)

Blas de Otero