Mostrando entradas con la etiqueta racismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta racismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de noviembre de 2015

HACIA LA UTOPÍA, PASO A PASO CONSTRUYENDO JUSTICIA SOCIAL (BREVE NOTA II JORNADAS UAM)




Interesantes las II Jornadas de la UAM sobre Igualdad de Géneros (estos encuentros son siempre inspiradores, como poco) sobre las cuales publico una breve nota con mis impresiones. 


Durante la segunda mesa, profesionales del ámbito social compartían experiencias de intervención en violencia de género; participaron Pilar Barriuso (Agente de Igualdad de la Comunidad de Madrid), Jesús de la Concepción (Trabajador Social, experto en Género y Salud), Lierni Munduate (trabajadora en una Unidad Móvil de atención jurídica y social a mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual y prostitución, de la Comisión de Investigación del Maltrato a las Mujeres) y María José Jiménez (Presidenta de la Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad, actualmente número uno de Podemos por las listas salmantinas; junto a su compañera Alba). 




Por razones de espacio me es imposible reproducir aquí todo lo que las compañeras compartieron sobre estas experiencias tan enriquecedoras, así que me limitaré a tratar de expresar en un par de párrafos mis sensaciones y el revolotear de palabras clave que durante la mesa trataban de formar en mi cabeza una idea articulada; rescato para ello un par de de palabras/ideas-fuerza de cada intervención.



Pilar habló de falta de voluntad y de constancia en la voluntad de unos y otros agentes sociales y educativos para trabajar desde una perspectiva de género; Lierni, de la necesidad de escuchar y comprender las realidades sobre las que trabajamos para mejorar nuestra intervención; Jesús habló de privilegios y del curro personal que cada cual ha de hacer sobre sí mismx, y que repercutirá en nuestro trabajo; Mª José habló de prejuicios y estereotipos sobre la comunidad gitana que suman opresiones a las de género en el caso de las mujeres gitanas. 






Me parece que entre todos lograron definir los ingredientes necesarios para todo curro social (sea profesional o desde el activismo) no colonizador ni paternalista, y por tanto realmente respetuoso y transformador: VOLUNTAD Y COMPROMISO, ESCUCHA Y APERTURA, CONCIENCIA Y TRABAJO SOBRE LOS PROPIOS PRIVILEGIOS, DEPURACIÓN DE ESTEREOTIPOS, ABOLICIÓN DE TODA TUTELA SOBRE LOS PROTAGONISTAS DE SU PROPIA EMANCIPACIÓN. 



Una reflexión personal: A veces el miedo a caer en colonialismos culturales  o la culpa cuando creemos haberlo hecho, nos inmovilizan en la actuación. A veces el prejuicio del "colonizado" que nos limita el acceso a su mundo por prevención ante su idea del presunto colonizador, cierra posibles acciones conjuntas y de aprendizaje mutuo. Por encima de las diferencias y miedos confío en la capacidad de establecer alianzas. Alianzas que estén también por encima de lo concreto de las agendas propias de cada colectivo, para sumar fuerzas en pro de lo que María Jesús nombró como "buscar la utopía".



Dos frases, para terminar.



Yo también camino (de ahí mi nick) en busca de esa Utopía, la Justicia Social de la que hablaban las compañeras de Gitanas Feministas, y me quedo con la confianza en que nuestros avances, por más que sean contestados por la reacción de los defensores del status quo, son permanentes e imparables a largo plazo.



Yo también suscribo las palabras de Jesús, cuando definió claramente el lugar que se ha de tomar en todo momento ante el conflicto entre posiciones antagónicas de justicia/injusticia: "No se trata de mediar, se trata de posicionarse".


Son tiempos en los que es urgente tener voluntad, constancia, escucha, respeto y posicionamiento comprometido para caminar, desde todos los ámbitos de transformación social,  en alianzas potentes en dirección a esa Utopía de la Justicia Social, continuando con los pasos dados por quienes nos antecedieron, y legando los logros a los que nos siguen y continúan, hasta la victoria, siempre. 


sábado, 1 de febrero de 2014

L., yo y el CIE



Acabo de volver del centro de internamiento de extranjeros de aluche y aun no me repongo del asco hacia esas cárceles alegales y amorales, y tampoco me deshago del asombro de constatar que mi compañero, mi interlocutor, el interno al que visité, me parece más libre que yo.

Sentada ante una mesa, ante mi una mampara de cristal, tras la mampara otra mesa, otra silla, tras ellas una galería, la galería cerrada por un muro, en los muros barrotes. los policías se reían, como si no estuviesen reteniendo personas, como si aquello fuese una juerga. el sol entraba por la ventana, entre los barrotes, mi compañero no llegaba y dibujé lo que veía desde donde estaba sentada: el teléfono, la mampara, los barrotes. imposible dibujar el sol que entra desde el otro lado.
Llega el hermano y sonríe, es enorme de alto, la sonrisa más limpia que he visto nunca en un adulto, su voz clara al otro lado del teléfono. puta mampara, putas leyes que encierran y separan, yo quería abrazarle y estaba ahi ese puto cristal.
Estaba nerviosa ¿qué puedo ofrecerle? ¿como puedo ayudarle? ¿cómo puedo animarle? nerviosismo inútil y estéril: él me ha ayudado, él me ha animado, él me ha ofrecido una visión del mundo mucho más luminosa que ese sol que brillaba a su espalda, él era el sol, él, detrás de la mampara, en la galería, junto a los barrotes, es más libre que yo y ahora me siento más limpia que antes, más grande que antes, más conectada a la vida que antes, y todo eso me lo ha dado el hermano senegalés que sabe que es libre mientras que yo, estando fuera de los muros, vivo menos ligera que él.

Gracias hermano. La próxima visita que sea afuera, afuera de los muros y afuera de mis propios límites, para que podamos abrazarnos con todo el cuerpo y no solo con las sonrisas (esas sonrisas libres a pesar de los policías, de los barrotes y de las mamparas).




                                                                              ****
Un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) es un establecimiento público de carácter no penitenciario donde se retiene de manera cautelar y preventiva a extranjeros sometidos a expediente de expulsión del territorio nacional. Los Centros de Internamiento de Extranjeros son un instrumento extendido por toda la Unión Europea adoptado en desarrollo de la política migratoria común suscrita en el acuerdo de Schengen de 1995. También son práctica común en Estados Unidos desde 1996.



En España hay ocho centros que dependen del Ministerio de Interior. En ellos se incumplen reiteradamente los derechos humanos, manteniendo bajo custodia y en condiciones represivas a personas que no han cometido delito alguno, pues carecer de "papeles" es a efectos legales una falta administrativa, algo similar a una multa de tráfico (sin embargo consideraríamos inconcebible la privación de libertad de una persona a consecuencia de una multa de tráfico, y sin juicio previo). Los internos son un número, no son tratados como personas, mucho menos como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho, y han sido denunciadas por parte de los internos la insalubridad de los centros, la falta de atención médica necesaria, y los abusos a internos e internas.


En ellos han tenido lugar muertes de internos sin que se hayan señalado responsables. Los CIEs son los guantánamos españoles.



                            ¡CERREMOS LOS CÍES!